Cuatro pabellones entre secuoyas.

- Arquitectura
- Francisco Cepeda + Álvaro Ramírez
- Mandante
- Privado
- Encargo
- Directo
- Programa
- Casa de fin de semana · cuatro pabellones, piscina y sauna
- Superficie construida
- 450 m²
- Año del proyecto
- 2016
- Construcción
- 2017
- Estructura
- Madera laminada prefabricada
- Revestimiento
- Tabla vertical de madera teñida negra
- Cubierta
- Plancha microondulada prepintada negra
- Fundaciones
- Pilotes en dormitorios · radieres de hormigón en espacios comunes
- Constructora
- Constructora Juan Mira
- Fotografía
- Pablo Casals
La casa ocupa los claros del bosque sin talar sus árboles centenarios.
Un bosque de secuoyas plantado hace más de un siglo ocupa el terreno triangular reservado para esta casa de fin de semana. El encargo exigía conservar todos los árboles. Cuatro pabellones se instalan en los claros y una pasarela exterior los enlaza sin deshacer la estructura del bosque.
La casa entre los árboles
El pabellón principal reúne estar, comedor, cocina y dormitorios. Frente a él, el claro orientado al norte recibe la piscina y un pequeño sauna. Los demás cuerpos se disponen a distintas distancias entre las secuoyas; la pasarela convierte el desplazamiento entre ellos en una experiencia del bosque.


Estar juntos, vivir separados
El pabellón de invitados permite alojar a distintas familias; sus camarotes y altillo dan a los niños un espacio propio. El quincho, más apartado de los dormitorios, acoge reuniones prolongadas. Un cuarto pabellón, destinado al cuidador, ocupa una posición independiente.



Tocar el suelo lo necesario
Los dormitorios se elevan sobre pilotes; los espacios de reunión, vinculados al exterior, se apoyan en radieres de hormigón. La madera laminada prefabricada permitió acortar el montaje entre los árboles. El revestimiento negro deja que las secuoyas ocupen el primer plano; en las cubiertas exteriores sin canaletas, la lluvia cae directamente al terreno y se hace oír.



